viernes, 20 de febrero de 2009

"Film", y la huída de la representación


El cortometraje se titula Film y fue escrito por Samuel Beckett, el renombrado novelista, dramaturgo y poeta irlandés, quien fue una figura clave del llamado teatro absurdo y reconocido por renovar las formas de la novela y el drama a través de su escritura. Film es una obra deliberadamente intelectual construida alrededor de la máxima "ser es ser percibido". A lo largo de sus veinte mudos minutos en blanco y negro, el protagonista, encarnado por el reconocido actor cómico Buster Keaton, hace todo lo posible para evitar ser observado por nadie, ni siquiera por la cámara. El personaje rehuye de esta y de todo lo que le devuelve su percepción.
El corto cobra gran riqueza si es analizado desde Espinoza y sus conceptos de encuentro, afecto y afección. El personaje a lo largo del corto se encuentra con otros cuerpos, en la calle, cuando camina rumbo a la habitación, se cruza con otras personas y evita el contacto con ellas; se tapa el rostro, trata de evitar ser visto o encontrado. Todo el film el personaje huye de la cámara, evita el contacto visual con el ojo de la cámara, no quiere que se produzca un encuentro con ese cuerpo. Cuando se produce un mal encuentro toda la fuerza de existir del cuerpo afectado tiende a investir el lazo del cuerpo que lo afecta para rechazar el efecto de ese cuerpo, aunque su potencia de actuar ya esté disminuida. El personaje tapa o expulsa a los animales, cubre el espejo, rompe las fotos y se tapa de la cámara, trata de rechazar el efecto nocivo de los encuentros, le huye a los malos encuentros.Cada cuerpo se conoce a sí mismo por la acción de otros cuerpos sobre él, por las mezclas. Esto es lo que le sucede al protagonista; él se conoce cuando los otros cuerpos ejercen sobre él un efecto, cuando sus cuerpos se encuentran. Uno a uno los personajes lo miran, entran en contacto visual y esos ojos que lo observan los afectan. Allí él se conoce porque descubre que se siente afectado por esos cuerpos-ojo. No se reconoce por caracteres específicos de semejanza con los familiares que observa en las fotos, él no es eso, no se parece a eso, tampoco se reconoce en el espejo, él se conoce porque sabe qué es lo que lo afecta, sabe que para la composición de su cuerpo es inconveniente ser visto.Hay que saber hacer encuentros que nos convengan, escapar del azar de los encuentros. De eso se tratan las ideas-noción. El personaje parece haber alcanzado las ideas – noción, parece tener el control sobre los encuentros; sabe cuáles le convienen y cuales no y actúa en consecuencia (para evitarlos).El final del corto, sin embargo, nos muestra que el encuentro entre la cámara y el personaje es un encuentro positivo porque el personaje ha alcanzado aquello que no ha cesado de buscar; el fin de la representación. Cuando el cuerpo-cámara y el cuerpo – hombre se encuentran devienen Film, se produce un acontecimiento como resultado de una fuga del plano de la representación. El personaje al fin se ha fugado del “yo” constituido desde el plano representacional; ha aniquilado todo aquello que lo constituía como sujeto.
Este afán del personaje de “fugarse” del plano de la representación se puede ver en varios pasajes de la obra. Uno de ellos es cuando el hombre ingresa a su habitación y expulsa uno a uno los animales que se encuentran en ella porque siente que con sus miradas le devuelven la percepción de sí mismo. Estos animales domésticos, sentimentales lo arrastran a una contemplación narcisista, le devuelven su propia percepción, son constitutivos del yo, ya que no se trata de un gato, un perro, un pez y un ave, sino de mi gato, mi perro, mi pez, mi ave. Son animales individuados, edípicos, los únicos que entiende el psicoanálisis.Otra escena que permite vislumbrar el objetivo del personaje es cuando éste observa y rompe imágenes de su familia. Al romper dichas fotografías realiza una ruptura con la filiación, con la descendencia arborescente, ya que ésta supone una historia continua, se constituye a partir del tiempo lineal y cronológico negado. La filiación supone una identificación del sujeto con el pasado, una constitución del yo a partir de las semejanzas, la filiación considera a cada sujeto como un punto de una serie, como parte de una “especie”; el sujeto deja de ser la imitación de un modelo originario para ser una mímesis primera y sin modelo.Beckett, con esta obra nos abre una espléndida puerta hacia el concepto de Tiempo. El carácter heterogéneo del tiempo, predicado por Deleuze, puede verse en la nombrada escena de las fotografías. Cuando el personaje se sienta en la mecedora saca viejas fotos de un sobre y comienza a contemplarlas; las fotografías se suceden una a una en un tiempo cronológico, de un punto de origen a un punto final, que es el tiempo presente. Se trata del tiempo que Deleuze denomina Cronos, que es el tiempo de la medida, que fija las cosas y las personas, que determina una forma y un sujeto. Este tiempo que mide y fija lo constituye como sujeto, como un cuerpo con forma y funciones, sin movimiento. El personaje rompe las fotografías una a una; suprime, aniquila, realiza una ruptura con este tiempo cronológico y hace surgir el tiempo del acontecimiento, el Aion, un tiempo indefinido, un línea flotante que solo conoce velocidades, un demasiado tarde y demasiado pronto simultáneos, un algo que sucederá y que dejará de suceder al mismo tiempo.Deleuze habla de la heterogeneidad del tiempo, para él el tiempo no se reduce a un alineamiento de hechos desde el nacimiento hasta la muerte. El niega el modo temporal cronológico. Postula que el presente, el pasado y el futuro no son de diferente naturaleza; el presente sólo aspira a continuar por lo que jamás se llegará al pasado y mucho menos al futuro mientras se haga continuar el presente. Lo que llamamos futuro y pasado está meramente englobado por un presente más grande, por eso excluye una diferencia de naturaleza.
Dos imágenes, la actual (el personaje) y su virtual; ese ojo fugado, esa cámara, ese cristal se desdoblan, intercambiándose incesantemente a partir de este encuentro que hará vibrar las trayectorias del inconsciente. En el final, la mecedora continúa en un movimiento eterno seguido de un fundido a negro. Y nuevamente, el ojo que se vuelve a abrir, tal como lo hizo al comienzo del corto, cerrando (o abriendo) mágicamente la narración silenciosa de los infinitos y nunca redundantes retornos de un único y mismo instante: el del acontecimiento.
“Los cuerpos pierden potencial semiótico en la representación. Esta los separa de lo que ellos pueden, y sólo retiene de ellos pura actualidad en la que se anula la intensidad” . Resulta notable ver cómo en Film, a través del decir, de un lenguaje en el que predomina la representación, se llega al límite de la misma. Tal como dice el ensayista Adrián Cangi, Beckett en su obra literaria ha llevado la literatura al límite, logrando colocar al lenguaje contra sí mismo. A su vez la obra de Búster Keaton, caracterizada por un humor mudo, físico y del puro movimiento, ha tenido frutos similares. Ambos guionista y actor se encuentran en Film, deviniendo en este personaje, pura intensidad que rompe con la semiótica significante para dar paso al acontecimiento.

Links para ver el video:



domingo, 8 de febrero de 2009

LECTURAS



"Arte, arte puro, arte propaganda"
Oliverio Girondo

El arte no debe «servir» a nadie, pero puede servirse de todo . . . hasta de la política. Hay que reconocer, sin embargo, que ésta nunca inspiró obras de verdadera importancia, debido a que los problemas que plantea –por apremiantes, por angustiosos que resulten– son de orden práctico y carecen, por lo tanto, del desinterés y de la libertad que requiere toda creación artística. Esto no implica, en lo más mínimo, que un artista no pueda encontrar en la política la veta que le conviene. La obra de Siqueiros está allí para demostrarlo. Podía o no gustar su pintura; negar que existe en él un pintor me parece arriesgado. Y eso es lo único que le interesa al arte. El contenido ideológico de la obra carece de importancia. Más aún: es su «obra muerta», lo que, en la mayoría de los casos, la hace encallar en el olvido.
De no ser así, una obra cuya ideología nos fuera extraña o contradijera a la nuestra, jamás lograría interesarnos, y un ateo se hallaría incapacitado –por ejemplo– de apreciar los frescos de Giotto cuando, en realidad, puede captar todo lo que hay en ellos de trascendental que, por cierto, no lo constituye el tema, la anécdota que nos cuenta el Giotto, ni tan siquiera su misticismo, sino la belleza que sus frescos encierran, la emoción estética que se desprende de ellos.
La superioridad del arte sobre las otras manifestaciones del espíritu sólo radica en eso. Ella se encuentra más allá de la moral, de la filosofía y por lo tanto de la política, porque, al crear belleza, encuentra una verdad, una «utilidad», una razón de ser en sí misma, y se libera, en cierto modo, de las contingencias del tiempo y del espacio, ya que expresa algo perdurable y universal.
Todo esto no significa, ni mucho menos, que el artista se aparte de la vida e ignore la existencia del calendario. Si una actitud semejante fuera posible, resultaría perniciosa, o, por lo menos, demasiado poco humana. El artista –ser sensible por excelencia– al contacto de la vida que lo rodea y lo modela, capta el ritmo de su época y traduce su acento en la obra que crea. Hasta en las épocas de mayor recogimiento no ha sucedido otra cosa, y es así, como
no es necesario un gran olfato para reconstruir, a través de la obra de arte más abstracta –un poema de Mallarmé, un cuadro de Picasso– la época en que se produjo.
Personalmente, sin embargo –pero aquí ya tocamos una cuestión de epidermis–, creo que un excesivo recato perjudica más bien que beneficia la creación artística. Por mucho heroísmo que entrañe, el sacrificio de la vida no redunda en provecho de la obra, y al menos para mí –y me parece para todo americano– el arte no debe ser una forma elegante de escamotear la vida, sino una posibilidad de vivirla más intensamente, pues así no sólo nos preservaremos de la monstruosidad que significa dejar de vivir para expresar lo que no hemos vivido, sino que nuestra obra resultará más entrañable y más
profunda.
De ahí proviene que el «arte puro «–lo que se ha dado en llamar el «arte puro», que en realidad no es tal– jamás consiga entusiasmarme y aunque obligue, a veces, mi admiración, me deja, a pesar de ella, un gustito que me repugna. Me acontece con él lo que me acontece con los reptiles: i son admirables, pero me dan frío!
A tanta perfección, a tal pureza, prefiero lo desgajado y lo viviente; aspiro a un arte de carne y hueso, con cerebro y con sexo, menos perfecto, o de una perfección disimulada baja una trabajosa y cálida espontaneidad ; un arte para todos los días, un poco popular, un poco desgarrado —si se quierepudoroso en su impureza, contenido dentro de la más absoluta liberta de expresión, un arte, en fin, cuya dignidad le impide hallarse al servicio de nadie, ni de nada, y obedezca, tan solo, a las necesidades de su propia existencia.

NOTA
Texto omitido de las bibliografías sobre Girondo. Publicado en "Contra. Todas las escuelas Todas las tendencias Todas las opiniones. La revista de los francotiradores”. Buenos Aires,
Número 4, Agosto de 1933.
El escrito fue «descubierto» por Alfredo Rubione e integra como apéndice su trabajo Oliverio Girondo en «Contra».






ARTE (Frases)


"La inspiración es trabajar todos los días."
Charles Baudelaire (1821-1867); poeta francés.


"La pintura es el arte de proteger la superficie plana
de los daños del clima para exponerla a los daños
de la crítica."
Ambrose Bierce (1842-1914); escritor y periodista
estadounidense.


"El arte es la perfección de la naturaleza. La naturaleza
hizo un mundo y el arte otro."
Sir Thomas Browne (1605-1682); escritor y médico inglés.


"El arte no reproduce lo visible, sino que hace visible."
Paul Klee (1879-1940); pintor suizo.


"El arte es una rebelión contra el destino."
André Malraux (1901-1976); escritor y político francés.


"A los doce años sabía dibujar como Rafael, pero
necesité toda una vida para aprender a pintar como
un niño."
Pablo Picasso (1881-1973); pintor, grabador, escultor, ceramista,
muralista, escenógrafo y figurinista español.


"Una obra de arte que encierre teorías es como un objeto
sobre el que se ha dejado la etiqueta del precio."
Marcel Proust (1871-1922); escritor francés.


"El pop art es un arte publicitario que se publicita
como arte que odia la publicidad."
Harold Rosenberg (1906-1978); escritor y crítico de arte
estadounidense.


"Arte bello es aquel en el que la mano, la cabeza y el
corazón marchan juntos."
John Ruskin (1819-1900); crítico de arte y escritor inglés.


"No hay normas o muestras para la producción de
una gran obra de arte. No sería arte sino fabricación
sobre medida."
John Ruskin (1819-1900); crítico de arte y escritor inglés.

"El hombre sin espíritu musical y que no se conmueve
con la armonía de dulces sonidos, es capaz de todas
las traiciones, insidias y latrocinios."
William Shakespeare (1564-1616); poeta y dramaturgo inglés.


"Sólo la realidad tiene derecho a ser inverosímil. El
arte, nunca. He aquí por qué el arte no debe confundirse
con la vida."
Émile Verhaeren (1855-1916); poeta belga en lengua francesa.


"Para un artista la libertad es tan indispensable como
el talento y la inteligencia."
Máximo Gorki (nacido Alexei Maximovich Pechkov)
(1868-1936); novelista soviético.


"Si yo pinto mi perro exactamente como es, naturalmente
tendré dos perros, pero no una obra de arte."
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832); poeta, dramaturgo
y polígrafo alemán.


“Pensar la música y pensar el arte es pensar el país
también(…). Uno puede creer que hace música porque
sí: para entretener, para encantar, para seducir
a alguien, transmitirle algo a alguien, tal vez menos
para enseñar. Pero uno hace música también porque,
de algún modo, uno encarna un pensamiento sobre
el país. La voz, cuando canta piensa un territorio,
una cultura, una geografía”.
Liliana Herrero. Cantante argentina.
Entrevista, octubre de 2007.


“Lo que canto es un diario mío. Uno, con las canciones,
se va haciendo un diario de su vida”
Pity Alvarez. Músico argentino.
Entrevista, noviembre de 2005.


“Como artista ves la luz que ilumina, jugás con los
colores de la llama, tomás un hierro, con temperatura
y con golpes le das formas según tu imaginación. Se
mezcla el obrero y el artista para crear figuras, cada
una de esas obras nos representa.”
Fredy Gonzalez. Obrero naval que participó de una experiencia
de “arte obrero” con el artista Alejandro Marmo (2007).

“Con la crisis que hubo, que se hayan estrenado la
cantidad de películas que se estrenaron, habla de la
fuerte necesidad de contar y expresar las cosas que
nos pasan.”
Gastón Pauls. Actor argentino. Entrevista 2005.


“-Con respecto a “Civilización”, tu último trabajo
discográfico, ¿tiene algo que ver con el mundo que
vivimos?
-Estamos viviendo tiempos de cambio, espero que se
respete ese camino y no el de Bush o el capitalismo,
o el de los poderosos.”
Entrevista a Ciro Martínez. Músico argentino. 2007


“En cada línea que escribo trato siempre, con mayor
o menor fortuna, de invocar los espíritus esquivos de
la poesía, y trato de dejar en cada palabra el testimonio
de mi devoción por sus virtudes de adivinación, y
por su permanente victoria contra los sordos poderes
de la muerte.”
Gabriel García Márquez. Escritor colombiano. Discurso de
aceptación del Premio Nobel de literatura. 1982


“Las canciones viven en la memoria personal y
colectiva de las gentes. Las canciones viajan y nos
transportan a tiempos y lugares donde tal vez fuimos
felices. (…) Así son algunas canciones. Personales
e intransferibles. Otras aglutinan un sentimiento
común y se convierten en himnos. Entonces dejan
de pertenecer al autor para ser de todos”.
J. M. Serrat. Discurso al recibir un reconocimiento en la Universidad Complutense de Madrid.

¿Quién le teme a Marshall McLuhan?





Link al artículo publicado en la revista digital "Espéculo" de Universidad Complutense de Madrid.


Una introducción interesante al mundo del "Dr Spock".


http://www.ucm.es/info/especulo/numero18/mcluhan.html